Mi dálmata Aquiles (Aquiles de Cliveal)
Estas líneas van dedicadas a mi dálmata Aquiles (Aquiles de Cliveal), para que sus criadores Inma y Pedro y otras familias que compartan sus vidas con dálmatas familiares suyos (hermanos de camada, primos, etc) o simplemente amantes de los perros y los dálmatas, puedan conocer como vivió en nuestra casa durante los últimos 10 años.
Com
o ya comentamos por teléfono a Inma y a Pedro, este verano que casi ha llegado a su fin, ha sido muy triste para nuestra familia, porque nuestro pequeño y querido «Aquiles» se murió hace unos días.
Desde que llegó a nuestra casa, Aquiles se convirtió en uno más de la familia y sin duda nos ha dado mucho más de lo que esperábamos. Ha sido un dálmata extraordinario, muy cariñoso, juguetón, increíblemente paciente con nuestra hija y que sin duda va a ser una pérdida irreparable.
Sólo queríamos agradecer a través de estas líneas la oportunidad que nos habéis dado de compartir nuestros momentos con un cachorro dálmata vuestro y deciros de parte de toda nuestra familia «gracias»… Animaros a seguir con ese trabajo tan maravilloso que hacéis y que tengáis presente que cuando vosotros entregáis estos cachorritos, estáis haciendo felices a muchas familias.
No quiero tampoco alargar mucho el escrito, pero quería contar al menos un par de anécdotas que hemos vivido con Aquiles y que seguro os gustará conocer:
Anécdota uno
Hace unos años cuando me quedé embarazada de mi hija, fue un tanto duro, tuve un embarazo de alto riesgo con reposo absoluto, y mi pequeño dálmata (Aquiles) no se separó de mi cama ni un solo minuto, apoyaba su cabeza en la tripita y cuando el bebé se movía, él me chupaba la barriga y daba con su pata.
Llegó el momento del parto y el regreso a casa con el bebé, según entramos por la puerta, posamos el maxicosi en el suelo, Aquiles se acercó, la olió, la dio mil lametazos y a partir de ahí se tumbaba junto a la cuna del bebé día y noche, hasta el punto que si se despertaba o lloraba mi hija, él venía rápido a avisarme.
El vínculo «perro-niño» que los dos crearon fue algo impresionante, la protección que ejercía Aquiles sobre la niña fue siempre algo que llamaba la atención a toda la gente que tenemos alrededor.
Anécdota dos
El verano pasado estábamos en el jardín de casa regando, cuando de repente oímos a la niña chillar, cuando nos volvimos hacia ella estaba rodeada de avispas, sin dudarlo Aquiles se echó sobre ella y empezó a saltar y a ladrar, espantándolas…
Parece increíble, pero el dálmata estaba protegiendo a la niña de las picaduras de las avispas (acabamos con la niña en urgencias con siete picaduras).
Cuando regresamos del hospital, mi dálmata Aquiles le chupaba y lloraba como si le hubiesen picado a él, fue algo muy tierno y de un cariño extremo.
De estas anécdotas podría contar alguna más, pero tampoco quiero robaros mucho tiempo, os pongo algunas fotos para que veáis lo feliz que fue.
Firmado: Raquel F. C. (Cantabria)
Cliveal.- Muchas gracias Raquel por compartir con todos nosotros estas preciosas lineas sobre Aquiles. Os acompañamos en vuestra pena y dolor por su pérdida. Un fuerte abrazo!!!
Aprovechamos para invitar a todas las familias que tienen o han tenido un fox terrier o un dálmata de Cliveal, a que se animen a compartir su historia, sólo tienen que enviarnos un e-mail a cliveal@cliveal.com y la publicaremos en el Blog.





Pingback: Mi dálmata Cooper (Vetus Latium de Cliveal) - cliveal.com